La fiesta de zorrito. Inesperado recuerdo de
una tradición: el baño de lluvia
( 17 de Junio de 2003) - Hace unos cuantos días, tuve la fortuna de volver a disfrutar de una de los momentos que más me divertían en mi ya remota niñez: el baño de lluvia.
Al igual que mi barriga, mi corazón se infla de gusto al recordar momentos inolvidables en compañía de mis hermanos: cantando a gritos a la .Virgen de la cueva. en el patio de mi casa para que el chaparrón cayera, metiéndonos bajo el chorro de agua que caía de las centenarias gárgolas de la casona de los Vázquez Molina, .bogando. agua en las calles sin asfalto de la población, jugando carreras con juguetes en el río de lodo y agua frente a mi casa, matando sádicamente con mi .Puchú. a las mariposas que osaban pasar frente al gran charco que se formaba en la calle de mi casa, revolcándome en el campo trasero de la Presidencia Municipal (ahora Prepa Oxkutzcab) en un juego de fútbol y tantos y tantos otros recuerdos tan agradables de mi vida pretérita.
Todo comenzó un sábado del caluroso mes de mayo, el 24 para ser exactos, cuando por la mañana abrí mis bellos ojos, que en ese momento tomaban coloraciones escarlatas, productos de una semana fragorosa de trabajo. El sol que entraba tenuemente por la ventana y la .melodiosa. voz del maestro Sam Uribe, impidieron mi firme propósito de levantarme un poco más tarde de lo normal. Haciendo gala de mi coraje, logré incorporarme para comenzar la dichosa tarea de acicalarme para un nuevo día de trabajo.
Hasta ese momento había olvidado la invitación que me había hecho mi amigo .Zorrito. Vázquez para festejar su cumpleaños en la parcela que tiene su papá en el Plan Chac, zona citrícola conocida ahora como .Los Pocitos., famosos por las visitas nocturnas de inquietos jóvenes con mucha sed de líquidos y de pasión. Esta fiesta debía comenzar a la 1 de la tarde y se platicaba entre los amigos que habría una parrillada acompañada de bebidas caguamísticas.
Las horas pasaban vertiginosamente en el trabajo y mi cerebro embotado no mandaba la señal de recordatorio de la fiesta. Cuando a las 3 de la tarde aproximadamente me llama la atención el barullo provocado en la puerta de mi local: es el chamaco Pacheco con nuestro plumífero amigo Pavín, que ya no quieren esperar más para comenzar el tierno romance entre la garganta y la cerveza.
El sábado ha llegado y el trabajo se ha ido, el estómago reclama comida y los amigos cerveza. Decidimos complacer a ambos y enfilamos rumbo a los .Pocitos., en el trayecto el calor nos obliga a detenernos en los expendios etílicos de la ya tradicional familia Flota, un paquete de seis y seguimos nuestro derrotero. Ya casi son las cuatro de la tarde y nadie recuerda donde está la parcela del .zorrito.; llamadas desde celulares, idas y venidas hasta que al fin damos con el camino correcto, ya estamos en la fiesta!!!!!!!!!.
Allí están muchos de nuestros amigos que se caracterizan por sus veloces y potentes gargantas de 4 cilindros, también se encuentran las famosísimas .Tuzes., capaces de hacer fallar a los más modernos detectores de mentiras. Tampoco podían faltar el orgulloso padre, los primos y compañeros.
El festejado es felicitado efusivamente y de inmediato las caguamas salen de la nevera y empiezan a hacer su chamba, pues el ambiente cada vez va en aumento, los de aquí opinan sobre big brother y las curvas de .la chiva., los de allá discuten sobre el sabor del poc-chuc que no le pide nada al de Maní, los de acullá marcan el ritmo de la música gringa.
De pronto el terror se refleja en la cara de los invitados: la cerveza se ha acabado; una rápida coperacha y a comprar otras se ha dicho. Las conversaciones van decayendo en calidad y van subiendo en volumen, que si la superior es mejor cerveza, que si Romel no vino por que es flojo, que las dietas no me interesan hoy, que si los árboles están muy secos, que si no regresan rápido me molesto. Y así se va haciendo más tarde y los líquidos encargados no llegan.
La preocupación es ahora más severa, pues negros nubarrones se ciernen sobre el claro cielo de Oxkutzcab. La gente empieza a cuchichear sobre las probabilidades de que caiga la lluvia, la mayoría no lo cree así, pues hace ya hace varios días que se nubla y no llueve, además de que llevamos ya varios meses de sequía. Esa confianza hizo que se pusiera en el asador un precioso conejo beneficiado (bueno no veo el beneficio que le dieron al conejo, ¿verdad?) que empezaba a despedir ricos olores cuando........ el cielo se nos vino encima.
La confianza mató al gato (y aguó al conejo), pues alrededor de las 6 de la tarde comienza un aguacero de proporciones bíblicas que volvió la fiesta en una pachanga; al principio las .matas. de .China. eran suficientes para guarecernos de la lluvia, pero después parecía que llovía más bajo las ramas de estos bellos cítricos que a la intemperie. El .kancab. o tierra roja absorbía ávidamente el líquido, como burócrata en quincena en cantina de pueblo.
Celulares y niños primero!!!!!!!!!!!!!!!!
Críos y teléfonos entraban al mismo tiempo al carro, así como varios de los invitados, pero pronto empezaron a salir estos últimos pues el calor dentro de los automotores se tornaba insoportable; las camisas y blusas poco a poco iban tornándose de color café.
De pronto ya no se distinguía ni a dos metros de distancia y de esta bruma salió una mano traidora que llevaba un tazón de guacamole que vino a parar sobre la humanidad de nuestra amiga .La oruga., Hulk hubiese estado orgulloso de este bronceado. Este acto infame fue el detonante de una gran guerra de lodo que hizo volar camisas, enlodar pantalones, estropear zapatos y provocó en más de uno una picazón mas fuerte que la que provoca el .Chac Pech..
El .kancab. parecía multiplicarse, pronto hasta los escondidos ya se habían manchado, las coca colas y cervezas no se daban abasto para mojar tanto cristiano. Aquel tacleaba a aquella, el otro tiraba un obús de tierra en la cara de este, el charco de lodo parecía piscina olímpica y al final, era difícil distinguir quién era quién. Hasta los marranos se sentirían ofendidos ante tal espectáculo de suciedad.
Sin embargo entre el ir y venir, los tiros y las risotadas, se respiraba un aire de alegría infantil que hace mucho tiempo no experimentaba. El olor a monte recién bañado llenaba nuestros pulmones y nos ponía de buen humor. Bogar agua me hizo sentirme niño (solo que ahora panzón) por unos momentos. Al final las carcajadas y los bailes pusieron punto final a este inesperado y reconfortante baño de lluvia.....y de lodo.
¿Llevamos los carros?. NOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!!!!!!!!!
¿Y si los manchamos?..... Vámonos en la camioneta de .zorro. y, dicho y hecho, los chistes y burlas se sucedían en el camino. Pero al llegar al centro sufrí una de las humillaciones más grandes de mi vida: vuelta al ruedo (perdón, parque principal), enlodado y sin camisa, como toro recién sacrificado.
Ya en Ox, un baño colectivo de manguera para eliminar el lodo acumulado en las partes nobles puso digno colofón a esta inolvidable fiesta pasada por agua.
A pesar del lodo, los rasguños, los regaños maternales y el paseo sin camisa, puedo decir que hacía mucho tiempo que no disfrutaba de un día tan lleno de camaradería y diversión bajo la lluvia, bueno creo que desde que era un crío. Y de eso ya hace mucho.
Mando un cordial saludo y un abrazo a todos los que estuvieron en esta reunión para festejar el onomástico de nuestro buen amigo: .Zorrito. Vázquez. Felicidades!
Ahhhhhh!!!!! Y no olviden, NOS VEMOS EL PRÓXIMO AÑO!!!
Opino acerca de: Mucho flash y chat Nombre: Enrique Duarte Sosa
Ciudad:Chetumal,Quintana Roo,México
Fecha: 15 de Enero de 2005
Comentarios:
Bueno mira solo te queria felicitar por la pag esta buen bien hecho solo que utilizaste mucho flash y pues esta un poco pesada la pag y pues no en cualquier pc se cargara rapido dependiendo del intern
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Comentarios:
Es bueno saber que existe un lugar en la red en donde puedas expresar tus ideas, y si estas son del lugar en donde vives, mucho mejor, en primer lugar no se escribe VOLCHOMANIA, sino VOCHOMANIA, ya es
...
Opino acerca de: Los que no conocemos... Nombre: Mario Silvio Chablé Dzul
Ciudad:Chetumal,Quintana Roo,México
Fecha: 19 de Octubre de 2004
Comentarios:
No saben el gusto que me dio leer el reportaje de francisco camara, yo soy programador del tribunal de chetumal, y esos logros con lo que hace a uno respirar y continuar con nuevos brios....
Opino acerca de: fotos de los reportajes Nombre: Katy Sosa
Mena
Ciudad:Cancun,Quintana Roo,Mèxico
Fecha: 12 de Marzo de 2004
Comentarios:
Lo que mas me gustan son las fotos de los reportajes pues cada vez que sale una muero por ver quien esta y quien se ve mal o bien (la verdad) medio viborear...... jajajaja.